Definición
Una blockchain, o cadena de bloques, es un registro digital compartido en el que las transacciones se agrupan en bloques y cada bloque se enlaza con el anterior, lo que hace muy difícil modificar un registro una vez añadido.
Cómo funciona
Cada bloque contiene un lote de transacciones y el hash del bloque anterior. Un hash es una huella breve generada por una función criptográfica: cambiar un solo carácter de la entrada produce un hash completamente distinto. Como cada bloque incluye el hash del anterior, alterar una transacción antigua cambiaría el hash de ese bloque y rompería el enlace con todos los bloques posteriores.
Muchos equipos, llamados nodos, guardan copias del registro y comprueban cada bloque nuevo según las reglas de la red. Un mecanismo de consenso decide quién puede añadir el siguiente bloque. En la prueba de trabajo, los mineros compiten con potencia de cálculo; en la prueba de participación, los validadores bloquean monedas como garantía. Las blockchains públicas permiten que cualquiera lea el registro y participe, mientras que las blockchains permisionadas limitan la participación a miembros autorizados.
Este diseño hace muy difícil reescribir el historial, pero no imposible: un atacante que controlara la mayor parte de la potencia de minado o de la participación de una red podría, en teoría, reorganizar los bloques recientes. Los contratos inteligentes, las billeteras y los exchanges construidos en torno a una blockchain también pueden tener sus propios fallos. Que un token funcione sobre una blockchain no dice nada sobre si es valioso, si está bien gestionado o si es seguro mantenerlo.
Ejemplo (cifras hipotéticas)
Supongamos que la Cadena X añade un bloque nuevo cada 15 segundos y que un destinatario espera a que se añadan 20 bloques más encima del bloque que contiene un pago.
Tiempo de espera = 20 × 15 segundos = 300 segundos, es decir, 5 minutos.
Para revertir el pago, un atacante tendría que reconstruir ese bloque y los 20 siguientes, 21 bloques en total, y conseguir que la red aceptara la cadena reescrita.
Cada bloque nuevo añade otra capa que deshacer, y por eso esperar varios bloques hace que un registro sea mucho más difícil de cambiar, aunque no imposible.
Errores frecuentes
- Creer que una blockchain hace valioso o seguro cualquier token construido sobre ella.
- Suponer que los registros no pueden cambiarse bajo ninguna circunstancia.
- Considerar definitivo un pago antes de que se haya añadido el número de bloques que exige el destinatario.
- Confundir un fallo de un exchange o de un contrato inteligente con un fallo de la propia blockchain.
Este glosario tiene fines exclusivamente educativos y no constituye asesoramiento de inversión. Los ejemplos usan cifras hipotéticas.