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Divisas y macroeconomía

Definición

El interés compuesto es el interés que se calcula tanto sobre la cantidad original como sobre los intereses ya acumulados, de modo que un saldo crece más rápido con el tiempo que con el interés simple.

Cómo funciona

Con el interés simple, se gana la misma cantidad cada año porque los intereses solo se pagan sobre el capital original. Con la capitalización compuesta, los intereses de cada periodo se suman al saldo, y los intereses del periodo siguiente se calculan sobre esa cantidad mayor. La fórmula estándar es A = P × (1 + r ÷ n)^(n × t), donde A es la cantidad final, P el capital inicial, r la tasa anual en forma decimal, n el número de periodos de capitalización al año y t el número de años.

El tiempo es el factor con más efecto, porque el crecimiento se alimenta de sí mismo: la misma tasa suma más en los últimos años que en los primeros. Una capitalización más frecuente, como mensual en lugar de anual, eleva ligeramente el resultado. Una estimación rápida es la regla del 72: años para duplicar ≈ 72 ÷ tasa anual en porcentaje.

La fórmula supone una tasa constante y que todos los intereses se reinvierten. Los resultados reales también dependen de las comisiones, los impuestos y la inflación, que reducen lo que te quedas. La capitalización funciona igual con las deudas: cuando los intereses impagados se suman al saldo de un préstamo o de una tarjeta, la cantidad adeudada crece sobre sí misma.

Ejemplo (cifras hipotéticas)

Supongamos que depositas $3.000 al 6% anual, con capitalización mensual, y los dejas durante 15 años.

A = $3.000 × (1 + 0,06 ÷ 12)^(12 × 15) = $3.000 × 1,005^180 ≈ $3.000 × 2,4541 ≈ $7.362,28.

Con interés simple, el total sería $3.000 + $3.000 × 0,06 × 15 = $5.700.

La regla del 72 estima 72 ÷ 6 = 12 años para duplicar; la fórmula exacta da unos 11,6 años con capitalización mensual.

La capitalización compuesta aportó unos $1.662,28 más que el interés simple, principalmente en los últimos años.

Errores frecuentes

  • Esperar que el crecimiento compuesto se note mucho en los primeros años.
  • Suponer una tasa constante durante décadas, aunque las tasas suelen cambiar con el tiempo.
  • Ignorar las comisiones, los impuestos y la inflación al proyectar un saldo con interés compuesto.
  • Olvidar que los intereses impagados de una deuda se capitalizan en tu contra de la misma manera.

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Este glosario tiene fines exclusivamente educativos y no constituye asesoramiento de inversión. Los ejemplos usan cifras hipotéticas.

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